
lunes, 13 de junio de 2011
Vicentico "En el pueblo de Santiago" Capítulo VIII.

martes, 31 de mayo de 2011
Vicentico "La venganza del gnomo" Capítulo VII.


Sin duda lo más emocionante estaba a unos cuantos pasos de Vicentico, no había duda que hoy era el tan esperado momento de ver a la persona que maltrato su sembradio de cebollas. La busqueda termino y Vicentico quedo con la boca semi abierta. Entre tanto barullo detecto de inmediato a Diana.
El bar como todos los otros tenia un guarda paquetes y era donde había quedado el arco y las flechas de la cazadora. Eso también por la reciente norma de no permitir la entrada a bares y antros con armas. Totalmente cerca de Vicentico solita y desarmada. El recuerdo de sus adorables cebollas maltratadas se convertía en un gran odio. Pero esta vez el gnomo tenia que usar la imaginación e iluminar la bombilla de luz que le daría la brillante idea de cómo vengarse de la osada persona que se encontraba reposando su hermosa anatomía sobre
un puff de portobello y que tiempo atrás paso sobre el sembradio de cebollas.martes, 24 de mayo de 2011
Vicentico "El gnomo y el hada de los aromas" Capítulo VI.
El tiempo paso y poco a poco la tranquilidad del gnomo volvio a él, su angustia habia aparentemente desaparecido. Sus tierras estaban listas para la temporada de lluvias, era ahora lo que esperaba Vicentico, pues las cebollas estarian regadas y él sabia lo bueno de esta temporada en la que era lo mejor del año para el sembradio.
A excepción de todos los amigos y de todos los que en su camino encontró y preguntó, sólo una continuó la misión que de favor le había encomendado el gnomo. La amiga Massiel, el hada de los aromas. Una tarde después de una buena jornada de trabajo en el sembradio visitó al gnomo. Después de tanto tiempo y sin ninguna respuesta de nadie a Vicentico le brillaron los ojos y no por los destellos del hada mágica sino por que al verle se imagino buenas noticias. Era la sonrisa de oreja a oreja que jamás había tenido Vicentico con sus dientes de color amarillo, el gorro se le levanto de jubilo y las ansías lo desesperaban brincaba sobre sus puntiagudas botitas de gnomo y apretaba furtemente el mango con el que haraba su tierra. Por fin alguien traía noticias de aquella persona, alguien de verdad que nunca se olvido del encargo aquel de su amigo y de haberlo visto sufrir por sus adorables cebollas.
El hada de los aromas no dejaba de moverse de un lado a otro y a Vicentico le sudaban las manos por escuchar a Massiel. Después de tanta algarabía y los dos en calma, Massiel empezo a contar porque es que una persona corría tan aprisa y casi sin importarle por donde pisaba. Resulta que aquella persona no era un cualquier, cualquier, era ni más ni menos que una cazadora de nombre Diana. Corría despavorida detrás de su caballo que muy espantado habia salido por delante de ella y con el fin de cortar camino cruzo sin saber de el hermoso sembradio de cebollas. Por lo regular ella es muy cuidadosa del lugar que pisa, de la tierra y en especial de la naturaleza. Su atuendo es muy sencillo pues lleva siempre un arco y flechas, su ropa fue diseñada por la reconocida diseñadora de modas María Juana y porta una hojita de cannabis como vestido único.
Toda esta información llevo mucho tiempo, pues entre el trabajo de la mágica hada y de recopilar información en el acá y el allá, Massiel tenia la noticia tan esperada por Vicentico. Lo difícil era sólo estar junto a ella, pues era de tierras lejanas más allá de las grandes montañas.
martes, 10 de mayo de 2011
Vicentico "En busca de una pista" Capítulo V.

Vicentico "Día y noche" Capítulo IV.

